Teología Litúrgica - Las plegarias de la misa con niños en la tercera edición del misal romano
Pedro Manuel Merino Quesada
Contribución publicada en AA.VV., Luces y sombras de la reforma litúrgica, Madrid, 2008, 183-216.
LAS PLEGARIAS DE LA MISA CON NIÑOS EN LA TERCERA EDICIÓN DEL MISAL ROMANO
Pedro Manuel Merino Quesada
En la reflexión de las jornadas de profesores de liturgia sobre las luces y las sombras de la reforma litúrgica, he considerado interesante constatar los cambios que se han dado en la publicación de la tercera edición típica del misal romano sobre el tema de las plegarias eucarísticas con niños, haciéndolas objeto de una comunicación. El análisis de estos cambios suscitan interrogantes que el mero análisis no soluciona. El profesor Pedro Fernández en la ponencia que abría estas jornadas habló del problema de las traducciones y de iniciar un estudio necesario que compare las ediciones típicas y las diversas versiones en lengua vernácula. Esta comunicación se sitúa en esta línea de trabajo. Al final en un apéndice se ofrece la versión en lengua vernácula, la versión latina de 1974 y el texto de la tercera edición del misal. Las versiones originales han sido estudiadas del archivo de la CEE, agradeciendo a su secretario J. M. Canals su colaboración.
PLEGARIAS EUCARÍSTICAS ADAPTADAS
La Constitución Sacrosantum Concilium en el nº 19 indicaba que se debía fomentar la educación litúrgica y la participación activa de los fieles teniendo en cuenta su edad, condición, género de vida y grado de cultura religiosa[1].
La reforma de la liturgia debía ordenar «los textos y ritos de tal modo que expresaran con más claridad las cosas santas que significan para que el pueblo cristiano pueda percibirlas más fácilmente y participar en la celebración plena y activa” (SC21). Muy pronto esta fue unos de los principios que estuvo presente en la vida de la Iglesia que llevaba acabo la reforma postconciliar».
El tema V del sínodo de los Obispos de 1967 abordó las normas y cumplimiento de la constitución Sacrosantum Concilium: El nuevo “ordo missae”, la reforma de los sacramentos y del Oficio Divino. Las intervenciones los padres sinodales expresaron el deseo de unas adaptaciones singulares para la misa con niños. La Congregación de Ritos dio una serie de normas indicando elementos que se podrán abreviar, omitir o encoger para una mejor adaptación en dichas celebraciones[2].
Ante las peticiones de algunos episcopados la Santa Sede aprobó algunas plegarias eucarísticas para la misa con niños, antes de la carta Eucharisticam Participationem: A Alemania para la misa con niños sordomudos, (26-6-1970); a Filipinas para la misa de primera comunión (16-3-1971); a Suiza se le concedió una abreviación del canon Romano y de la Plegaria Eucarística IV (16-12-1971); durante el Congreso Eucarístico de Melburne se le concedió a Australia una plegaria de Misas con niños (1973)[3]
El 1 de Noviembre de 1973 se publica el Directorio para la misa con niños. Este documento establecía que el sacerdote pudiera elegir los textos del Misal Romano más aptos para que los niños se asocien a las oraciones[4] e incluso cierta capacidad para adaptar la oraciones, inclusive las presidenciales para facilitar la comprensión. Se debía evitar las expresiones del lenguaje infantil y las exhortaciones morales. El directorio no permitió la adaptación de la plegaría Eucarística “hasta que la Santa Sede no disponga otra cosa deberán emplearse las cuatro plegarias aprobadas para las Misas con adultos e introducidas en el uso litúrgico[5]. La participación interior debe ser favorecida a través de la tranquilidad y reverencia con la que se debe para que los niños estén atentos a la presencia real de Cristo en los dones y descubran el sentido de la ofrenda de la Iglesia y la acción de gracias. La participación de los niños dependerá, por lo tanto, en gran medida de cómo en sacerdote proclama esta plegaria y como participan los niños escuchando y aclamando.
Al tiempo que se publicaba el Directorio se formó una comisión el 23 de Noviembre de 1973 cuya finalidad fue la elaboración de las plegarias eucarísticas con niños. La Comisión, una vez acabado su trabajo, propuso tres textos: La PE I un texto belga en francés; la PE II, también en lengua francesa; la PE III en alemán. El objetivo es que cada Conferencia Episcopal eligiera una de las plegarias, respondiendo a la condición de los niños en cada país[6], pero ya en el 1975 se permitió que se utilizaran todas[7]. Estas plegarias fueron traducidas al latín y presentadas a los episcopados con unas preanotandas y una carta firmada por el prefecto Card. Knox y el Secretario A Buginni[8]. Por primera vez no se consideraba “típico” el texto latino, de hecho se presentó a las conferencias episcopales el texto latino y el original en la lengua vernácula, llamándolo “Schema versionis” e indicando que este era una traducción del latino y no al revés como de hecho era. Se pedía que el latín fuera tan solo un texto base que orientase la traducción determinando el objetivo, la sustancia y la forma general de la plegaria. El lenguaje debía ser totalmente adaptado a la cultura y a los niños, abandonando el estilo redundante y adornado, abandonar el llamado “cursus” y la preferencia por las oraciones subordinadas (“construcción hipotáctica”) de la lengua latina No se trataba de traducir sino de crear según el modelo[9]. Las plegarias en latín y en francés o alemán, no se publicaron en la Revista Notitiae. A estas plegarias enviadas a las conferencias episcopales se les podría llamar textos mártires[10], compuestos para orientar la redacción de la plegaria en la lengua vernácula y no conocer la luz. El objetivo era que cada conferencia episcopal hiciera su traducción con cierta libertad, pudiendo diferir del texto latino con tal de que se conservara la estructura general y sobre todo las palabras del relato de la institución que deben ser las de todas las preces eucarísticas[11].
Con la aparición de la plegaria Eucarística para la misa con niños se llevó a la práctica las orientaciones del Directorio. Estas plegarias eran los primeros textos litúrgicos pedagógicamente adaptados para la iniciación catequética y mistagógica de los niños[12].
PRAENOTANDA A LAS PLEGARIAS EUCARÍSTICAS PARA LA MISA CON NIÑOS
No analizaremos el contenido de todas las praenotadas solo expondremos aquellos puntos que nos ayudarán a interpretar las plegarias eucarísticas y a analizar los cambios de la actual traducción en la tercera edición típica del Misal Romano de Pablo VI.
Las nuevas plegarias pretenden ayudar a los niños a participar con mayor fruto en la misa de los adultos. Para fomentar la participación activa se aumentó el número de las aclamaciones sin que se oscurezca el carácter presidencial de la plegaria Eucarística, haciéndolas más vivas y profundas[13].
Por razones pedagógicas se cambió el lugar de las aclamaciones de los fieles después de la consagración relacionando más íntimamente el relato de la institución y las palabras del Señor “haced esto en conmemoración mía” y la anámnesis que se pronuncia a continuación, realizándose la aclamación después de esta anámnesis.
No se presentan las rúbricas especiales para la concelebración, por razones pedagógicas para mostrar a los niños que el que sacerdote que preside representa a Jesucristo uno, que presenta la acción de gracias a Dios Padre.
LA PLEGARIAS EUCARISTICAS DE MISAS CON NIÑOS EN LA TERCERA EDICIÓN
La Tercera edición típica del Misal ha incluido, por este orden, las dos plegarias de la reconciliación y las cuatro “pro variis necessitatibus”. En el conjunto del misal las plegarias de reconciliación y por diversas necesidades están situadas cuando acaba el ordinario de la misa después del apartado “Ordo missae cuius unus tantum minister participat”, y figuran como “appendix ad ordinem missae”. Se indica así que estas plegarias no pertenecen todavía al Corpus del ordinario de la Misa Romana, sino que son, valga la redundancia, un apéndice al mismo.
Sin embargo en este apéndice no han sido incluidas las plegarias Eucarísticas con niños, que están situadas no en el apéndice al ordo missae, sino en el apéndice VI del misal. Es el último apéndice y precede a las oraciones de “praeparatio ad missam”. Visualmente conservan la posición de la segunda edición del misal castellano, pero “sin pestañita”. Una vez situadas estas plegarias en el conjunto de la tercera edición del misal pasamos a considerar las principales novedades y cambios en su conjunto.
La primera novedad es que aun reconociendo que el texto latino no está destinado a usarlo en la celebración: “Natura sua textus latinus non tantum ad usum liturgicum destinatur”[14]. se le considera “textus typicus seu exempla. En las preanotadas de 1973 se consideraba el texto latino como el que determinaba el objeto, la sustancia y la forma general de la plegaria, de tal modo que no se trataba simplemente de traducirlo[15]. No sé que se quiere expresar con el término “exemplar”. ¿Es una matización de typicus?, ¿Se refiere a lo que se afirmaba en las preanotandas de 1974? Entonces, ¿Por qué llamarle typicus?.
La segunda novedad la encontramos en el tema de la concelebración. Mientras las preanotandas de 1974[16] no presentaban las rúbricas para la concelebración. La tercera edición del misal alude a la no concelebración por motivos pedagógicos, pero añade las rúbricas de la concelebración en el caso peculiar de que sea necesario[17]. Estas rúbricas son distintas en cada una de las tres plegarias. El misal responde a la necesidad, en algunas celebraciones, como por ejemplo, la celebración de la primera comunión donde puede haber varios sacerdotes que concurran; o bien en el caso de que se invite al obispo a presidir la Eucaristía con los niños con ocasión de la visita pastoral. Sin embargo, el misal podría haber sido un poco más restrictivo, para mostrar la conexión sacramental entre el sacerdote que presidente y Cristo. El evitar la concelebración, en la medida de lo posible, resalta la naturaleza presidencial de la plegaria, tal y como se pedía en las preanotandas de 1974[18].
La tercera novedad se trata de la introducción en la plegaria eucarística II y III de la aclamación “misterium fidei” después del relato de la institución. El Directorio de la misa con niños resaltaba la unión del mémores-offérimus: La Eucaristía es el memorial del sacrificio del pasión y la resurrección de Cristo; nosotros como Iglesia y Cuerpo suyo recordándolo lo ofrecemos y nos ofrecemos junto con él[19]. Como hemos señalado más arriba las praenotanda afirmaban: «Por razones pedagógicas se han cambiado un poco el lugar de las aclamaciones de los fieles después de la consagración. Así los niños comprenden más fácilmente la relación entre las palabras del Señor haced esto en conmemoración mía y la anámnesis pronunciada por el celebrante. La aclamación anamnética o laudativa no se hace sino después de dicha la anámnesis»[20]. La opción de 1974 facilitaba la compresión de los contenidos de la plegaria eucarística. Estos textos proporcionaban a la catequesis el sentido de la celebración de la Eucaristía, no sólo para los niños, si no también para los adultos, y abría nuevos horizontes para una comprensión más profunda del misterio de la Eucaristía y participación activa e interior de los fieles en la misma, principios que orientaron la reflexión del Concilio Vaticano II y de la reformar litúrgica postconciliar. ¿Cuáles han sido los motivos del cambio? Tal vez la diferencia con las otras plegarias, llevó a pensar que no facilitaba a los niños la introducción progresiva en la Eucaristía de los adultos. O bien, que esta diferencia podía producir dificultad de entendimiento o incluso producir cierta extrañeza o escándalo en los fieles. O bien se ha seguido el esquema de las plegarias Eucarísticas con niños inglesas que lo introducen para todas. Pero si es así. ¿Por qué no han introducido dicho cambio en la plegaria Eucarística I con niños? ¿No es una contradicción que aparezca este esquema de respuesta en las dos últimas y no en la primera?. Como una posible respuesta a estas preguntas encontramos en la plegaria III de la misa con niños en el misal italiano que se ha introducido la aclamación “Esta es nuestra fe” después del relato de la institución. Tampoco sabemos explicar los motivos: el original alemán ni el latín de 1974 no lo hacían así, sino que concluían con una aclamación después de un memorial más largo que otras plegarias eucarísticas. La aclamación del memorial en la plegaria eucarística III de misas con niños es: “Señor tu eres bueno, te alabamos te damos gracias” (“Gott, du bist gut. Wir loben dich, wir danken dir.)” No parece ser una aclamación muy adecuada para expresar el contenido del memorial, tal vez por eso, han preferido situar la antífona: “misterio della fede” después del relato de la institución.
PLEGARIA EUCARISTICA CON NIÑOS I
El texto de la plegaria eucarística con niños I de 1974.
Se trata de una plegaria sencilla, que se desarrolla en un clima de admiración y alegría y de fiesta por la revelación de Dios a los hombres, en la Iglesia.
Su característica fundamental es la estructuración de la “laudatio anamnética” del prefacio en tres bloques cada uno de los cuales acaba con una parte del “Sanctus”. El motivo de la acción de gracias es la iniciativa de Dios nuestro Padre que nos ha reunido ante Él para celebrar una fiesta y alabarle. Desde este punto de vista podemos considerar que el prefacio está divido en dos partes: los motivos de la alabanza y quienes alaban. Estas partes son los que contienen los tres bloques mencionados:
· Primera parte: ¿Por qué se alaba?:
o Primer bloque: Por la revelación de Dios en la Creación.
o Segundo bloque: Por la revelación de Dios en Jesús su Hijo.
· Segunda Parte: ¿Quiénes alaban?
o Tercer bloque: Esta alabanza se realiza en unión con toda la Iglesia extendida por todo el mundo y unida al papa, el obispo diocesano, y a la Iglesia del cielo: la Virgen María, los apóstoles y los santos a los que nos unimos junto con los ángeles del cielo.
Este prefacio, sin dejar de ser un texto eminentemente eucológico, tiene un valor mistagógico-catequético. Da una explicación de los contenidos del Sanctus; cada bloque que antecede al canto de uno de sus versos es una verdadera “explanatio” de lo que significa. Así las bellezas de la creación, hacen reconocer a los niños que los cielos y la tierra están llenos de tu gloria; con la obra de la redención los niños actualizan la alabanza de aquellos otros niños hebreos: “bendito el que viene en nombre del Señor” y asociarse a toda la Iglesia para proclamar el himno querubítico que procesan los redimidos asociados a los ángeles del cielo: “Santo es el Señor, Dios del universo”. Se pretende que los niños se acostumbren a cantar el santo, lo comprendan y lo aprendan, pedagógicamente, como diríamos en su mismo lenguaje “en trozitos”.
El recuerdo de los santos imita, de alguna manera, el proceder del Canon Romano, ayudando así a los niños a comprender los textos para introducirlos gradualmente en la misa de los adultos. En el Canon Romano[21] la ofrenda se presenta pro Ecclésia sancta católica: quam pacificáre, costodiare, adunáre et régere dignéris toto orbe terrárum: una cum fámulo tuo Papa nostro et Antístite nostro. En esta plegaria “Nous prions avec l’Eglise entière, avec le Pape et notre évêque” Dicho de otro modo, en el Canon Romano la ofrenda se presenta ante todo por toda la Iglesia para que Dios la gobierne con el papa y el obispo, mientras que en esta de los niños la ofrenda es presentada uniéndonos con toda la Iglesia.
Después del canto de la última parte del Santo, o bien, si se prefiere de la totalidad del canto tal como indican las praenotanda a estas plegarias[22], se expresa que para mostrar este agradecimiento hemos llevado pan y vino: nous avons porte ce pain et ce vin[23] para que “deviennent pour nous le corps et le sang de Jesús ressucité”. La versión original francesa y la latina (1974) no hacen mención al Espíritu Santo, carencia que han suplido otras versiones[24]. Así podemos ofrecer aquello que Dios nos ha dado: Alors nous pourrons t’ offrir ce qui vient de toi”.
Con este último texto el relato de la institución quedará enmarcado en una inclusión literaria en el mémores-offérimus: “Ce que Jésus nous a dit de faire, nous le faisons dans cette eucharistie; en proclamant sa mort et sa résurrection, nous te présentons le pain de la vie et le coupe du salut”. ”Lo que Jesús nos mandó que hiciéramos lo cumplimos en esta Eucaristía: te ofrecemos el pan de la vida y el cáliz de la salvación proclamando así la muerte y resurrección de tu Hijo”. Al unirnos a su sacrificio entonces proclamamos: “Cristo murió por nosotros. Cristo ha resucitado. Cristo vendrá de nuevo. Te esperamos, Señor Jesús”[25]. Las praenotanda indicaban que se podía cantar esta aclamación o una de la tres que figuran en las otras plegarias Eucarísticas[26]. Nuevamente esta indicación es interesante de cara a la introducción progresiva de los niños en la celebración de los adultos, e incluso para lograr que los adultos que acompañan a los niños a estas celebraciones se aprendan las respuestas de las formulas segunda y tercera del misal desconocidas para los fieles.
En cuanto a las intercesiones resaltamos el carácter cercano, afectuoso y concreto de las mismas, acomodadas al entendimiento del niño tendiente más a la lógica concreta que a la abstracción. Las versiones vernáculas introducen la posibilidad de pedir por los padres, los hermanos y los amigos. Y también por aquellos que han partido para ir hacia ti[27]. Finalmente se ora por los que sufren[28] por los cristianos y por todos los que vivimos en este mundo, para que, quedando maravillados demos gracias: “Viendo todo lo que haces por medio de tu Hijo Jesús nos quedamos admirados (nous sommes émerveillés, et nous chantons encore) y de nuevo te aclamamos por Cristo, con Cristo y en Cristo a Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo”. Admirados te aclamamos; «Este binomio de término, que como un paréntesis abre y cierra esta plegaria, expresa toda la tónica y objetivo de ella: provocar un sentimiento de admiración, favoreciendo así la participación interna de los niños, e inducir la aclamación como expresión de tal sentimiento, secundando y posibilitando su participación externa, comunitaria y activa»[29]
b) La plegaria Eucaristica I de misa con niños; texto típico de 2002
El primer cambio significativo en la nueva redacción se encuentra en el cambio de la estructura del Prefacio. Mientras que se ha mantenido la estructura de alabanza por la revelación de Dios en la Creación, alabanza por revelación de Dios en el Hijo y alabanza con toda la Iglesia, se han variado las respuestas del Sanctus de forma que ya no coincide con cada bloque como sucedía en la anterior versión. Así en el bloque de la alabanza por la creación la tercera edición acaba con la aclamación: Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dominus Deus sabbaot. La aclamación no continua, con lo que se convierte más en enunciativa que en laudativa, parece necesitar el hosanna en el cielo de las versiones vernáculas. En el bloque central “la alabanza por Cristo” se corresponde no con el “benedictus” sino con “Pleni sunt caeli et terra...” y en el tercer bloque que hemos llamado “alabanza con toda la Iglesia”, nos unimos a la Virgen María y a los santos y a los ángeles para decir: “Benedictus qui venit in nomine Domini”.
La lectura comparativa de los textos te lleva a pensar, por un lado, que no se ha querido cambiar sustancialmente la plegaria original y por otro, a que tampoco se ha querido alterar la secuencia del Sanctus-Benedictus. El resultado final es que la característica principal de esta plegaria que consistía en la estructuración de la “laudatio anamnética” del prefacio en tres bloques cada uno de los cuales acaba respectivamente con la parte del “Sanctus” no se entiende como debería. Hubiese sido mejor proceder como la versión Inglesa y alemana que han colocado el texto del sanctus seguido omitiendo las demás aclamaciones[30]:
Respecto a la terminología en el prefacio descubrimos que mientras las versiones francesa, castellana, inglesa, e italiana comienzan diciendo: “Dios nuestro Padre[31]” y también la latina de 1974: “Deus, Pater noster” la Tercera edición prefiere “Domine Pater bone”. El comienzo Dómine tiene correlación con el termino Dominus de la primera aclamación del Sanctus. En el segundo bloque continua con: Tu, Pater, qui semper... en correlación con lo anterior y llamando a Dios Padre resulta más concreto y fácil de entender para los niños que la versión francesa: “Toi, tu penses toujors aux...” o la castellana “Tu, Señor,...”[32]
La tercera edición enriquece la anterior versión francesa y latina original haciendo una alusión directa a la fuerza del Espíritu Santo en la primera epíclesis: “fac ut virtute Spiritus Sancti Corpus fiant... “ A su vez, no recoge la expresión «le corps et le sang de Jésus ressuscité», como tampoco lo hacen la versión italiana, inglesa o alemana, a mi modesto juicio resulta muy interesante identificar la Eucaristía con el cuerpo de Jesucristo Resucitado, aunque puede ser cierto que sea difícil de entender para los niños.
En cuanto al relato de la institución la tercera edición ha preferido “discipulis suis” al término “ses amis” de la original francesa (lat: amicis suis), tanto para las palabras antes del pan como para las del vino. Evitan duplicar términos: “Apóstoles y discípulos”, como hacía la versión francesa facilitando la compresión de los niños En las palabras antes de la consagración del pan la versión Italiana y Castellana siguieron al texto latino: “cum Apostolis suis convescens” que prefería al “ses amis”[33] francés: mientras cenaba con sus apóstoles, tomó pan de la mesa y, dándote gracias, te bendijo, lo partió y se lo dio, diciendo.. De la misma manera lo podrían haber omitido para el momento de la consagración del vino, pero desafortunadamente la castellana dice “se lo pasó a sus amigos” y la italiana: “lo diede ai suoi discepoli e disse”.
En mémores-offérimus la edición latina del 2002 ha introducido una adverbio“reverénter” con el verbo facimus y un adjetivo “benignus”: “ad te benígnus adducit”. La aclamación al memorial ha tenido cambios importantes. La latina y (la francesa) original decía: “Christum, pro nobis est mortuus Christus resurrexit. Te exspectamus, Domine Iesu”, mientras la actual dice: “Chrstum, qui mortuus est pro nobis et resurrexit, exspectámus veniéntem in gloria”. Esta última es más precisa desde el punto de vista teológico, pero ha perdido la fuerza de aclamación a Cristo más fácil para la comprensión de los niños.
La segunda epíclesis ha cambiado también sustancialmente: Versión francesa “unis dans la joie de l'Esprit Saint, pour recevoir le corps et le sang de ton Fils” Versión latina original “ad hanc team sine nos mensa accedere ut, in Sancti Spiritus gaudio coniuncti, Filii tui corpus et sanguinem sumamos”. Versión castellana nidos como una sola familia en la alegría del Espíritu Santo. Tercio Editio típica: “et mitte nobis Spíritum Sanctus ut, Filii tui Corpus et Sánguinem sumámus, et simus cor unum et anima una”. Todas las versiones[34] anteriores en esta segunda epíclesis recogían la expresión la alegría del Espíritu Santo por el contrario la tercera edición del misal ha preferido copiar los términos de las otras plegarias del misal. La Tercera edición del misal ha querido resaltar la unidad, y seamos un solo corazón y una sola alma, siguiendo la expresión que aparece en plegaria Eucarística II para la misa con niños del misal italiano que no se encuentra en la misma plegaria castellana o francesa: “Ascolta, o Padre, la nostra preghiera e dona lo Spirito del tuo amore a tutti quelli che partecipano alla tua mensa; fa' che diventino un cuor solo e un'anima sola”.
En las intercesiones aparece otra novedad. El prefacio, siguiendo la forma del Canón romano, se expresa que nos unimos a toda la Iglesia porque no estamos solos para hacer esta alabanza: nos unimos al Papa y al Obispo y a la Iglesia celeste. El genero literario que emplea no consiste tanto en pedir por como en pedir, alabar y celebrar con. La rúbricas de concelebración de esta plegaria Eucarística que se encuentran en el misal la considera como una intercesión. Entonces ¿Por qué se reduplica al llegar a las intercesiones la petición por el papa y el Obispo?. Esta reduplicación en la plegaria es ajena a la mentalidad de la liturgia romana. La inclusión la petición por el papa y el obispo en la lectura del texto parece ligeramente forzada:” Te pedimos por aquellos a los que amamos por el papa el obispo... después vendrán los papas de los niños y los amigos y los difuntos. La traducción de la tercera edición está influía por la versión alemana[35] Pero la versión alemana compuso el prefacio de forma distinta de manera que no aparecen ni el papa ni el obispo, por eso la necesidad de que aparezcan en estas intercesiones al final de la plegaria. Tal vez sería más expresivo no haber duplicado la intercesión.
PLEGARIA EUCARISTICA CON NIÑOS II
a) El texto de la plegaria eucarística con niños II de 1974.
El texto está intercalado con numerosas aclamaciones, en total 14 sin contar las tres del dialogo inicial del prefacio. Sin embargo, excepto el sanctus y la aclamación después de la anámnesis son facultativas[36]. Estas aclamaciones están divididas en cuatro grupos:
a) Laudatorias en el prefacio.. Se encuentran precediendo el texto del Sanctus.
” Gloire à toi; tu nous aimes! ” ” Gloria a Tí, Señor, porque nos amas” “Glória tibi, Dómine, qui nos hómines amas”.
La versión latina parece evocar el himno de gloria, el cántico del ejercito celestial la noche del nacimiento del salvador, un tema que se puede aprovechar en una catequesis sobre la alabanza del prefacio en unión con la iglesia del cielo. La versión inglesa traduce literalmente la versión latina “Glory to God in the highest” y da la posibilidad de hacer otra en relación con el Sanctus: “Hosanna in the highest”. Dado que estas antífonas son facultativas, el profesor Aldazabal, sugiere: «Buscar una aclamación que ya se sepa y que tenga las mismas características como por ejemplo Te damos gracias, Señor, de todo corazón, “Por siempre yo cantaré tu nombre, Señor,” “Gloria, gloria aleluya»[37]. Así mismo se puede hacer todo el prefacio seguido o bien solo cantar algunas aclamaciones.
El prefacio sigue la estructura y el contenido de la primera plegaria Eucarística con niños: la creación, el envío de Jesús, la Iglesia. La alabanza del benedictus del Santo se prolonga en la anamnesia del postsanctus: “Bendito sea Jesús tu enviado”...que recuerda a la plegaria eucarística IV pero abreviándola y adaptando el lenguaje de los niños. El postsanctus concluye repitiendo la última estrofa del sanctus: Bendito el que viene el nombre del Señor, hosanna en el cielo.
b) Declarativas
”Jésus Christ, livré pour nous! ”; ”Señor, Jesús tu te entregaste por nosotros”; “Iesus Christus pro nobis tráditus”;
V:Jesus Christus hat sich für uns hingegeben. R: Jesus Christus, du hast dich für uns hingegeben. V: Wir loben dich. R: Wir preisen dich.
Mejor sería decir confesionarias, pero no es castellano. Son las aclamaciones que vienen después de las palabras del Señor sobre el pan y el vino. Son una auténtica profesión de fe en el contenido de la Eucaristía, deben considerarse y cantarse como una meditación sobre el misterio eucarístico[38]
Señalamos que la aclamación alemana no sólo se limita a confesar la Eucaristía también se convierte en un motivo de alabanza. La estructura de la aclamación es responsorial y distinta: El sacerdote dice Jesucristo ha sido entregado por nosotros y se responde: Jesucristo tu te has entregado por nosotros y continua el sacerdote diciendo: Nosotros te alabamos y la asamblea contesta nosotros te elogiamos
c) Aclamación al memorial
“Louange et gloire a notre Dieu! [39]“ “Glória et laus Deo nostro”. O bien: “Te laudámus, te benedícimus, tibi grátias ágimus”. “Gloria y alabanza a nuestro Dios!” O bien: “Te alabamos, te bendecimos, te damos gracias! “
Estos textos de aclamación al memorial siguen siendo de alabanza más propios del prefacio que del memorial. Sería más adecuado elegir uno de los que habitualmente se hacen en el resto de las plegarias eucarísticas[40] También se puede hacer la aclamación al memorial de la primera con los niños: “Cristo murió por nosotros, Cristo ha resucitado, Cristo vendrá de nuevo, te esperamos Señor Jesús”.
El memorial es la muerte y resurrección de “Jesús, el Salvador del mundo, el se ha puesto en nuestras manos para que” lo ofrezcamos al Padre bueno, como sacrificio nuestro y junto con él nos ofrezcamos a ti. La versión francesa original dice: “il s'est donné lui-même entre nos mains pour être le sacrifice que nos t’offrons maintenant et nous attirer vers toi“ Cristo se entrega en nuestras manos para ser el sacrificio (ver latina 1974: ut esset sacrificitum nostrum)que nosotros ofrecemos ahora y así entregarnos nosotros en él al Padre.
d) Epícleticas o Precativas
La Epíclesis en esta plegaria pide la unidad a los que participamos en esta comida para que vivamos más unidos en la Iglesia con el santo Padre el Papa y con nuestros obispos y por todos los que trabajan por tu pueblo. El Espíritu Santo nos concede la unidad a los que participamos de esta mesa con toda la Iglesia. Esta Epíclesis va a concluir con la aclamación precativa o epiclética: “Une seul corps pour ta gloire!” “Unum corpus sint ad gloriam tuam“¡Que todos seamos una sola familia para gloria tuya!” La versión francesa y latina de 1874 y la italiana[41] son más expresivas, litúrgicamente hablando, porque recogen el sentido epiclético de estas aclamaciones, un solo cuerpo una sola alma añade la italiana para tu gloria. La aclamación castellana sin embargo es más fácil de entender para los niños; pero también, más pobre en teología.
Esta parte de la Plegaria es siempre una verdadera profesión de la fe en la comunión eclesial. La Iglesia es la comunidad peregrina unida a sus pastores. Una comunidad que pide por los que aman y por los que deberíamos amar más. La plegaria francesa y latina daban la posibilidad de nombrar a alguna persona, tal vez, los abuelos, los padres, los hermanos. En la versión italiana introdujo la petición por los padres, los hermanos y los amigos. La versión castellana enclavó en este lugar un embolismo propio para los niños que recibían la Eucaristía por primera vez: Acuérdate de nuestros amigos (N y N) que por primera vez invitas en este día a participar del pan de la vida y del cáliz de salvación en la mesa de tu familia. Concédeles crecer siempre en tu amistad. La petición por la iglesia, que peregrina en la tierra, desemboca reconociendo que la iglesia es también la congregación de los que ya han muerto por quienes se intercede y que todavía hay que agregar a esta familia a la comunidad del cielo: los santos, amigos de Jesús y la bienaventurada Virgen María. La plegaria acaba, así, con la dimensión escatológica de la alabanza en la eternidad, de la que ya participan los santos en la gran fiesta del cielo[42].
b) La plegaria Eucarística II de misa con niños; texto típico de 2002
El prefacio de la actual edición típica latina sigue la versión italiana. Enriquece notablemente la teología de la original francesa y de la versión española. El motivo de la acción de gracias sigue siendo como en la plegaria Eucarística I para este tipo de misas la creación, la venida de Cristo, la congregación en la Iglesia.
El prefacio comienza dando gracias al Padre amado y concluye dando gracias por el don de tanto amor, siendo una inclusión literaria. La alabanza se desarrolla con Cristo en la Iglesia[43] en la que damos gracias al Padre ofreciéndole la alegría; Jesús su Hijo ha venido para conducirnos a Dios, y congregarnos haciéndonos hijos de una familia. Este último párrafo ha cambiado la versión italiana ennobleciéndola con conceptos teológicos-litúrgicos: “Espíritu de adopción”, “congregación en Cristo”, “hijos de una familia”. Este amor entregado es el que nos hace decir con los ángeles y los Santos el himno de la alabanza.
La estructura del prefacio ha sido ligeramente retocada. Se ha unido al protocolo la primera parte del embolismo:
Texto latino de 1974 |
Edición 2002 |
Vere, amantíssime Pater, hoc gáudium nobis praebétur, ut tibi grátias agámus et una cum Iesu Christo tibi exsultémus.
Gloria tibi, domine qui nos homines amas
Sic nos dilexisti, ut pro nobis cónderes hunc mundum inmménsum et pulchrum.
Glória tibi,...
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Vere, amantíssime Pater, hoc gáudium nobis praebétur, ut tibi grátias agámus et una cum Iesu Christo in Ecclésia tua exsultémus. Sic nos dilexisti, ut pro nobis cónderes hunc mundum inmménsum et pulchrum.
Gloria tibi,...
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El embolismo del prefacio se ha enriquecido la idea de la congregación en Cristo como miembros de una familia de la versiones francesa y latina de 1974 con aludiendo al Espíritu Santo de adopción: “Sic nos diligis, ut in Christo nos congregues, et per Spiritum adptiónis unius familiae filios nos fácias”.
Los términos para referirse a Cristo son: “Iesu Christo, Iesum Filium tuum, Christo”. Hubiera sido más fácil a la comprensión de los niños haberlos unificado. El Padre es llamado con los vocativos ”Pater amantissíme” y “Domine”. Las dos ediciones latinas y la italiana omitieron el término francés recogido en la edición castellana “fête” “fiesta” .
En cuanto el postsanctus también ha mejorado notablemente la teología de la versiones francesa, castellana e italiana, dejando a un lado en contenido moral: “el ha venido para enseñarnos como debemos amarte a Ti” hacia contenidos más históricos-salvíficos: “el ha venido para revelarnos (doceret) a Ti”. Se ha añadido al término mal (“malum”; “le mal”) de las versiones latina y francesa de 1974 el sustantivo “peccatum”, concretado que Cristo ha venido a expulsar no sólo el mal sino también el pecado. Se ofrece una visión interesante del pecado para la catequesis: “El pecado nos impide ser amigos y el odio no nos deja ser felices”. El postsanctus sigue concluyéndose con la aclamación: “benedictus qui venit...” El sintagma Te, Pater noster, que no existía en las versiones originales de 1974 se ha tomado de la versión inglesa: “He came to show us how we can love you, Father, by loving one another. He came to take away sin, which keeps us from being friends, and hate, which makes us all unhappy”. Sin embargo el sentido de la expresión inglesa no ha sido recogido: “Él vino demostrarnos cómo podemos amarle, padre, amándonos unos a otros”.
Siguiendo a la primera edición latina[44] se ha modificado el “Qui pridie” respecto a la versión francesa originaria y la versión italiana, añadiendo que Cristo manifestó la víspera antes de su pasión el amor infinito de Dios.
Como hemos mencionado que después del relato de la institución se ha introducido la antífona “Mysterium fidei” rompiendo la unidad que pretendían mostrar las preanotandas de 1974 entre el mandato del Señor y el memorial que hace la iglesia. La versión inglesa puso la aclamación “Let us proclaim the mystery of faith” después del relato de la institución para todas las plegarias eucarísticas con niños, colocando como respuesta primera la de la plegaria I de misas con niños y las tres siguientes del misal, tal y como recoge la versión plegaria II de misas con niños de 2004. El memorial, sigue la versión italiana: “Egli si e offerto nelle nostre mani e noi lo offriamo a te como nostro sacrificio di riconciliazione e di pace”. Se diferencia también de la francesa y de la anterior latina (“ut esset sacrifium nostrum”) y la también la castellana al introducir el termino “hostia reconciliaciones”: “ut esse hostia reconciliaciationis et pacis sacrificium nostrum quod ad te treheremur”. El problema es recoger el matiz en la traducción entre hostia reconciliationis y pacis sacrificium. Por otro lado, se ha conservado antífona que sigue al memorial y ofertorio de las versiones vernáculas, lo que en la idea de las prenotandas de las plegarias supondría una cierta reduplicación.
La aclamación a la epíclesis es una traducción al latín de la versión italiana: “Un cuor solo, un'anima sola, per la tua gloria, Signore!” “Unum corpus, unus spíritus sint ad glóriam, Dómine”.
PLEGARIA EUCARISTICA CON NIÑOS III
a) El texto de la plegaria eucarística con niños III de 1974.
La plegaria tercera de misa con niños fue compuesta originariamente en alemán. La característica principal de esta plegaria es que admite variantes según los tiempos fijos[45] de que nos encontraríamos dentro de esta plegaria eucarística párrafos invariables y otros que pueden cambiar dependiendo del tiempo litúrgico en que se celebre.
El texto original alemán y el latino que se dieron a las conferencias episcopales sólo recogía el tiempo de pascua, y se pedía que las conferencias episcopales elaboren sus textos apropiados y los introduzcan en el uso litúrgico una vez que la Sede Apostólica los haya confirmado según lo indicado en la carta circular sobre las Plegarias Eucarísticas[46]. Los lugares donde se pueden introducir estos textos son: el prefacio, especificando las gracias en cada tiempo; el postsanctus, especificando lo que el misterio de Cristo significa según lo que se resalta en cada tiempo litúrgico; en la segunda epíclesis se prolonga en variantes de las intercesiones que indica y al mismo tiempo imploran lo que el Espíritu actúa en nosotros como fruto y en el sentido de la celebración en ese tiempo determinado.
En esta plegaria no sólo se desarrolla la historia de salvación o el amor de Dios como motivo de la alabanza, sino que también se incluyen referencias a los que participan en la Eucaristía para que desarrollen las actitudes y comportamientos como respuesta a la acción salvadora de Dios, la fe en Dios orienta las relaciones con el mundo y con los demás. Esta plegaria en este sentido estaría dirigida a niños no tan niños y con una cierta iniciación cristiana, que hayan tenido una catequesis del año litúrgico para la cual este mismo texto podría servir.
En el prefacio la plegaria da gracias a Dios porque nos ha creado para él pero también para compartir la vida con los otros. Para dar gracias nos unimos a los santos y a los ángeles para cantar el sanctus
El postsanctus desarrollar la idea de que Cristo vino al mundo porque los hombres se habían separado de Dios. El nos ha abierto los ojos y los oídos “Er hat uns Augen und Ohren geöffnet”[47] (lat Ipse óculos nostros et aures apéruit) El nos ha reunido porque quiere que hagamos lo mismo que él hizo con sus apóstoles, introduciéndonos directamente en el relato de la institución. De hecho la traducción latina de 1974 no tiene epíclesis sobre los dones: Pater optíme, haec dona panis et vini santificare digneris, ut nobis fiant Corpus et Sanguis Filii tui Iesu Christi. La tarde antes de morir nos mostró el amor tan grande por nosotros: “Er hat namlich am Abend bevor era aus Liebe zu uns sein Leben hingab”
El memorial hace presente la muerte y resurrección de Cristo con alegría; “cum gaudio”: “Darum sind wir hier vor dir versammelt, Vater, un denken voll Freude an das, was Jesus zu unserem Heil getan hat“. Este sacrificio ha sido confiado a su iglesia “quod ipse Ecclésiae suae commísit, mortem eius ac resurrectiónem recólimus”. “(In diesem Opfer, das ar seiner Kirche anvertraut hat feiern wir seinen Tod un seine Auferstehung”). Jesucristo se ha entregado a la muerte para que nosotros tengamos la vida: ”Er ist für uns in den Tod gegangen. Du aber hast ihn auferweckt. Darum rufen wir”
La versión latina de 1974 añade al memorial: In hoc sancto sacrificio, quod ipse Ecclesiae suae commisit, mortem eius ac resurrectionem recolimus. El Santo sacrificio que el mismo Cristo encomendó a su Iglesia. Dando un matiz eclesial a la realización de la Eucaristía.
El memorial acaba con la alusión a la última venida: “In fine autem venturas est cum gloria in cuius Regno no amplius erit qui miseria affligátur, qui lacrimetur, qui tristitiam hábeat”. que vuelve a concluir con la aclamación: “L Señor, tu eres bueno te alabamos te damos gracias” resaltando la participación de los niños que expresan su alabanza y agradecimiento por la acción salvadora de Dios que es bueno. Señalamos muy acertada la traducción francesa de esta aclamación: “Dieu, tu es bon! Loué sois-tu! ¡Gloire à toi! Señor, tu eres bueno!, ¡Alabado seas,! ¡Gloria a Ti!”. Sin embargo, es posible que falte una aclamación que exprese mejor el contenido del misterio Eucaristía, esta debería figurar siguiendo las indicaciones de las prenotandas al final del primer párrafo de la anámnesis o al final de toda la anámnesis.
La segunda epíclesis no aparece la mención directa al Espíritu Santo en la versión alemana que pide fuerza (Kraft) para vivir la alegría que nos das, comprender mejor a los otros y compartir su alegría. La versiones castellana, francesa e italiana si han hecho mención del Espíritu Santo. “Padre Santo, tú nos has llamado a esta mesa, para que en la alegría del Espíritu Santo, comamos el Cuerpo de tu Hijo. Haz que este Pan de vida eterna nos dé fuerza y nos ayude a servirte cada día mejor.”
En las intercesiones se ruega por los difuntos y se pide que se nos participar en la fiesta eterna del banquete del Reino con la Virgen Maria Madre de Jesús, la versión italiana añade: “e Madre nostra” a la alemana[48] y la latina de 1974 y a las otras versiones. Añadir este título en la plegaria y en el contexto de una celebración con niños resulta muy atractivo.
b) La plegaria Eucaristica III de misa con niños; texto típico de 2002
Tal vez lo primero que sorprende es el hecho de que el texto de la tercera edición del misal se ha limitado a las variantes del tiempo de pascua, no incorporando las variantes que las versiones castellana e italiana y alemana para los otros tiempos litúrgicos.
Resulta fascinante la perspectiva escatológica de esta plegaria, manifestada no sólo en las variantes propuestas para el tiempo pascual: estamos llamados a participar de una vida sin fin, sin penas, ni dolores: sine termino, sine miseriis, sine dolóribus. Donde no habrá ni pobreza ni tristeza ni llanto ni pecado ni muerte: nec peccátum nec mors ultra dominabúntur (final del memorial). Cristo ha venido al mundo porque por el pecado los hombres nos se entendían. La novedad de haber introducido el sintagma “propter peccátum” explica la raiz de la falta de entendimiento entre los hombres. El pecado, que produce la discordia será eliminado al final: “nec peccátum”. No es de extrañar que en este contexto la epíclesis sobre el pueblo pida bellamente formar un cuerpo en la caridad por la comunión del Espíritu Santo “et per communiónem Spíritus Sancti unum corpus in caritáte fiámus”.
Cristo nos ha anunciado y enseñado la vida esplendorosa, sin fin, junto a Dios y nos ha mostrado y precedido en el camino de esa vida que hay que recorrer en el amor (postsanctus). Cristo Jesús vendrá de nuevo con gloria en el último día y nos dará su reino donde no habrá miseria ni pecado, ni llanto, ni muerte ni aflicción, Está alegría pascual la debemos comunicar a los hombres hasta que nos asociemos definitivamente a la Virgen María Madre de Dios y habitemos en el cielo con Cristo y estemos con él para siempre (intercesiones).
Tenemos que señalar como novedad respecto a las versiones vernáculas y a las otras dos plegarias eucarísticas para la celebración con los niños la posibilidad, como hacen alguna plegaria del corpus del ordinario, de nombrar el santo patrono, o titular o del día.
CONCLUSIONES
En general hemos observado una mejora en la teología y en los términos de la plegaria eucarística con los niños. Pero por el contrario, hemos apreciado cambios en la redacción de estas plegarias en 1974, notando una pérdida de sensibilidad en lo referente a los prefacios, las intercesiones y la intercesión después del memorial, sobre todo en la plegaria eucaristica I que incluso aparece una reduplicación en la petición por el papa y el obispo. Se introduce una novedad que hasta ahora no aparecía en las anáforas romanas.
[1] M. Carmona García. Nuevas plegarias eucarísticas, en Nuevo Diccionario de Liturgia. Madrid 1987. pp. 1417-1437
[2] Not. 3 (1967) 368.
[3] M. Carmona García. O. cit p 1425
[4] Sagrada Congregación Para El Culto Divino y la Disciplina De Los Sacramentos (=SCCD), Directorium de missis cum pueris (=DMN), 1-2-1973. AAS 66 (1974) nº 50. Traducción castellana y comentario: J. Aldazabal. Celebrar la Eucaristía con niños, Dossiers CPL 20 Barcelona 1983.
[5] DMN 52
[6] SCCD, “Preces Eucharisticae pro missis cum pueris et reconciliacione”(=PMNR) en Not 11 (1975) 4-11 Traducción castellana en: J. Aldazabal O. cit (en este no se encuentra la carta de Knox y Bugnini) PMNR 14
[7] Not 11, 1975. 4-12
[8] PMNR 4-11
[9] PMNR 11
[10] Me ha parecido muy plástica esta expresión que fue utilizada años más tarde en un contexto totalmente diferente para designar los primeros textos para la elaboración del CEC, según cuenta Monseñor Honoré, miembro francés del comité de redacción del mismo. En J. Honoré. El Catecismo de la Iglesia Católica” Génesis y perfil, en O. González de Cardenal y J. A. Martínez Camino (ed) El Catecismo postconciliar. Contexto y contenidos, Madrid 1993.
[11] PMNR 4
[12] PMNR 21; DMN 12
[13] PMNR 7
[14] MISSALEM ROMANUM. Editio Typica Tertia Ex decreto Sacrosancti Oecumenici Concilii Vaticani II instauratum auctoritate Pauli PP. VI promulgatum Ioannis Pauli PP. II cura recognitum 2002, Libreria Editrice Vaticana p 1271
[15] PMNR 11 Talis coetus sempre prae oculis textum latinum hac vice destinatum non esse ad usum liturgicum; exinde eum non simpliciter vertendum esse.
[16] PMNR 22.
[17] MISSALEM ROMANUM. III Editio Typica pp 1270; 1276; 1282;
[18] PMNR 7: Cum principia actuosae participationis pro puerir quodammodo a fortiori valeant, ad talem participationem augendam et impesiorem reddendam numerus acclamationum in Precibus eucharisticae tamquam orationis preasidentiales obscuraretur.
[19] DMN 52
[20] PMNR 19,
[21] Cfr. M. Carmona García. O. cit p 1429
[22] PMNR 22
[23] La versión italiana añadirá muy acertadamente: “sull’altare”
[24] Versión italiana: “Manda su questi doni il tuo Santo Spirito”. Versión Castellana: “Haz que, por la fuerza de tu Espíritu”. Versión inglesa: “and ask you to send your Holy Spirit to make these gifts” Por el contrario la versión alemana no ha hecho ninguna mención al Espíritu Santo
[25] V. Francesa: Christ est mort pour vous, Christ est ressuscité!Nous t'attendons, Seigneur Jésus! V. Latina 1974: Christum, pro nobis est mortuus Christus resurrexit. Te exspectamus, Domine Iesu
[26] PMNR 23
[27] Ceux qui sont partis vers toi. La versión castellana dirá por los que han muerto en tu paz. La italiana pedirá: “Accogli, Signore, i nostri morti nella giogia del paradiso. Es interesante que en la versión original francesa la muerte y el cielo sea contemplada como ir hacia Dios, vivir en comunión con él.
[28] La versión italiana sitúa con acierto la petición por los que sufren antes de la súplica por los difuntos.
[29] M. Carmona García. O. cit p 1430
[30] Versión inglesa: God our Father, you have brought us here together so that we can give you thanks and praise for all the wonderful things you have done. We thank you for all that is beautiful in the world and for the happiness you have given us. We praise you for daylight and for your word which lights up our minds.We praise you for the earth and all the people who live on it and for our life which comes from you.We know that you are good. You love us and do great things for us.So we all say together:Holy, holy, holy Lord.
Versión alemana:Gott, unser Vater,du hast uns zusammengerufen.Wir sind hier und wollen dich loben.Wir wollen dich preisen und dir sagen:Groß bist du,und wunderbar hast du alles gemacht.Sei gelobt für die Sonne und die Sterne,für das Licht, das die Welt erleuchtet.Sei gelobt für die Erde und die Menschen,für alles Leben das du schenkst. Gott unser Vater, groß bist du, herrlich hast du alles gemacht.Deshalb rufen wirmit allen Engeln und Heiligen voll Freude:Heilig, heilig, heilig...
[31] V. Francesa: “Dieu notre Pére”; V italiana: “O Dio, nostro Padre”, V. Alemana: Gott, unser Vater
[32] V italiana: “Padre buono, tu vegli”; V Inglesa: “God our Father”
[33] Las versiones Inglesa y alemana recogen los términos: “his friends” y “seinen Freunden”
[34] V. italiana: nella gioia dello Spirito Santo. V. Inglesa: us with the joy of the Holy Spirit. V Alemana: in der Freude des Heiligen Geistes
[35]Wir bitten dich für unsere Kirche, für unseren Papst N. und unseren Bischof N. für alle Männer und Frauen, die in der Kirche eine Aufgabe haben. Hilf ihnen, ein Bild deiner Liebe zu den Menschen zu sein.
[36] PMNR 24
[37] J. Aldazabal. O. cit p 73
[38] PMNR 24
[39] También existe en la versión actual otra aclamación optativa: À toi nous coeurs, à toi nos chants, nos actions de grâce.
[40] J. Aldazabal. O. cit p 75
[41] Un cuor solo, un'anima sola, per la tua gloria, Signore!
[42] V. Francesa: pour la grande fête du ciel dans ton Royaume. Alors, tous les amis de Jésus, le Christ, notre Seigneur, pourront te chanter sans fin.
[43] La expresión “in Ecclésia tua exultemus” es un añadido al texto latino de 1974: et una cum Iesu Christo tibi exsultemus
[44] Primera edición latina: Qui pridie quam pateretur infinitum tuum manifestavit amorem in cena enim cum discipulis discumbens accepit panem. Tercio Editio típica Qui pridie quam paterétur infinitum tuum manifestávit amórem; in cena enim cum discípulis discúmbens.
[45] PMNR 25
[46] Ibídem
[47] La versión italiana también lo recoge: Ha aperto i nostri occhi e il nostro cuore. La versión castellana sólo recoge nos ha abierto los ojos.
[48] zusammen mit Maria, der Mutter Gottes, und den Heiligen.
Cuadro comparativo de las plegarias.